Bienvenidos al sueño americano de una estudiante eumesa que estará durante 1o meses en Colorado. En este nuevo blog intentaré acercaros mi experiencia lo máximo posible durante estos meses en tierras americanas. Esta es mi aventura:

sábado, 22 de diciembre de 2012

Día 130. Snowboarding para empezar las navidades

Hola de nuevo 20 días después amigos y amigas. Sí, sé que tardé mucho otra vez pero estas últimas semanas no di abasto tampoco. Resulta que baloncesto me ocupa un montón de tiempo y también se acabó el primer semestre (lo que quiere decir que ya acabé la mitad del curso) así que tuve exámenes finales. Fueron muy bien, las notas no están listas todavía pero las pondré aquí cuando las sepa.
Pues bien, ¿por dónde empezar? Es lo que odio de estar tanto tiempo sin escribir, que me olvido de todo.
Lo que caracterizó estas semanas fue la nieve (Sí, hay nieve), despedirse de Hassel, baloncesto y hacer snowboard.
Resulta que el lunes estuve medio enferma, dolor de garganta y de cabeza así que no pude entrenar. Martes empezó a nevar y se canceló. Por lo tanto todos manteníamos la esperanza de que al día siguiente fuese un Snowday, es decir, que no hubiera clase por culpa de la nieve. Pero hubo, y tuve examen de historia y álgebra (me fue realmente bien en los dos). Se volvió a cancelar el entrenamiento así que otro día más volviendo pronto a casa. Justo antes de coger el bus a casa sacamos esta foto algunos de intercambio:

Y justo en la clase anterior:

 (Hassel)
 Jascha (alemán)


Jueves examen final de biología y a entrenar. Katie y yo nos fuimos antes del entrenamiento porque fuimos a Denver al concierto del colegio de las primas. Después nos fuimos a cenar con ellas (son pequeñas) y los padres. Al día siguiente no hubo motivo para ir a clase porque no había nada que hacer pero nos mandaron ir así que allí estuvimos toda la mañana viendo películas y sin nada que hacer. Lo único por lo que me alegró ir a clase es porque era el último día que iba a ver a Hassel (el niño de intercambio de Paraguay). Resulta que él solo estaba aquí por un semestre y ahora se vuelve para su país. Me dio mucha pena despedirme de él ya que nos llevábamos muy bien. A ver qué voy a hacer yo sola en el bus amarillo todas las mañanas rodeada de los niños repelentes del bus sin nadie con quien sentarme. NO QUIERO NI PENSARLO. Realmente odio el bus amarillo. Es una de las cosas más americanas que estoy experimentando y supongo que lo echaré de menos al fin y al cabo pero es insufrible jajajajajaaja
Y hoy es sábado. Estoy aquí, sola en casa, tirada en el sofá con una manta después de haber hecho skype con mis padres. Me duele cada una de las partes de mi cuerpo después de haber hecho snowboard con Ally por primera vez en mi vida.




No sé cómo estoy viva. Sin haber hecho skate, surf o nada parecido antes ahí voy yo, a hacer snowboarding. La verdad es que no me fue tan mal, solo me caí unas 50 veces en 5 horas. Al principio no era capaz ni de ponerme de pie. Nos subimos al telesilla. En la subida no hubo ningún incidente, me subí perfectamente. Y ahí vamos, arriba...arriba...arriba y más arriba. Ya me estaba entrando el pánico: "¿¿A DÓNDE VAMOS TAN ARRIBA SI NUNCA ME SUBÍ EN ESTO??" Pues ahí nos fuimos. Bajar del telesilla....ejem, ahí la cosa se complicó. Imposible mantener el equilibrio así que le di un abrazo a la nieve por primera vez. Intentamos empezar a bajar. Pum, pum y pum. Me comí la nieve infinitas veces hasta que por fin le pillé el truco y conseguí mantener el equilibrio. Después volvemos a subir y la segunda vez fue mucho mejor que la primera. Hice snowboard en los talones, ahora tengo que aprender a hacerlo en la punta de los pies (lo cual es más difícil). Lo intenté, de hecho, y me caí absolutamente todas las veces que lo intenté. Comimos allí y después fuimos otra vez a otras diferentes. De tantas veces que me caí me entró nieve así que mi camiseta estaba mojada (que gustito dio llegar a casa y cambiarse la ropa). Fue un día superdivertido aunque agotador. Sólo son las 6 de la tarde y ya tengo ganas de ir para cama. Me duele toooooooodo, mañana no me podré ni mover. Pero valió la pena, una nueva experiencia más.
Por otra parte, el viernes pasado tuvimos el último partido de baloncesto de la pre-temporada. Ya tenemos nuestras camisetas superultramega guachis:

Me encanta que tengan nuestro apellido en la espalda. También nos llegó el chándal del equipo. Ya subiré fotos cuando saquemos en los próximos partidos. Tenemos entrenamientos en Navidad pero Katie y yo estaremos en Arizona desde el 26 hasta el 31 así que los perderemos. El primer partido de liga es el día 4, ya os contaré que tal nos va, deseadnos suerte!
 (Momento himno antes de cada partido)
(Echo de menos mi número 10!!!!!)

Ya cumplí 4 meses desde que me fui de España. Locura, locura y más locura. Una de las cosas de tener el tiempo contado en un lugar es que el tiempo vuela. La cuenta atrás en España se me pasó volando, pero volando también se me pasaron estos meses y en menos de nada ya estoy haciendo de nuevo una cuenta atrás. 
Por ahora dejo esto, después de una entrada más sobre mi experiencia en el país de las galletas navideñas en forma de muñeco (buenísimas por cierto) y la crema de cacahuete. Atentamente desde el otro lado del charco, Feliz Navidad próspero año y felicidad!


Hoy os dejo con esta canción de Navidad. Y os la dejo con la esperanza de que estas navidades el regalo que Papá Noel nos pueda hacer a todos sea un poco de paz y no pasen más injusticias como la pasada en Connecticut esta semana. 26 segundos de silencio no son suficientes. Querido Papá Noel...

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